Fue un parto. Un advenimiento. Un acontecimiento. Un día especial. Toda la mañana estuvimos ajustando "el home" (la portada) de nuestra edición digital y finalmente a las 15 apretamos "enter". Entusiasmados como astronautas en Cabo Cañaveral lanzamos al ciberespacio el rediseño del sitio e inmediatamente comenzamos a recibir las devoluciones de la gente a través de las redes sociales. Las novedades más importantes son internas: plataforma, servidores, programación, herramientas de diseño y edición, etc, y no tanto de forma. Los lectores irán descubriendo de a poco las modificaciones, centradas principalmente en la navegación, usabilidad e interacción de la página. Falta mucho por mostrar y únicamente se hizo pública una parte de esta reestructuración, que abarca no sólo al sitio sino a todo el diario, que en sus 100 años se está redefiniendo editorial y conceptualmente.